FORNITE

Fortnite para Xbox One

Tras seis años de cambios Epic Games vuelve a la carga con Fortnite, título que fue anunciado en el año 2011 y presentado nada menos que por Cliff Bleszinski (ha llovido mucho desde dicha fecha, sí).

Se trata de una producción muy particular y que encaja mucho con la filosofía de Epic Games, es decir, que estamos ante un juego que presenta cierto grado de innovación dentro de un concepto (o varios, mejor dicho) ya consabido.

Eso es, porque en esta producción que ya está disponible (Acceso Anticipado) de manera adelantada previo pago en diversos formatos (será free to play a partir del año que viene) se funden el componente multijugador con la acción y la recolección de recursos, entre otras muchas cosas que ahora mismo vamos a comentaros.
Un título que tiene pinta de que va a estar vigente durante bastante tiempo.

Construye y sobrevive

Uno de los aspectos más importantes que presenta esta obra tiene que ver con su mecánica de juego y planteamiento general, que se aleja de los convencionalismos habituales para acaparar una buena cantidad de elementos que hacen de Fortnite una aventura tremendamente completa, al menos sobre el papel.

Lo primero que debemos hacer es superar una misión de tutorial que nos permite ir haciéndonos una idea de todo lo que nos ofrece este juego. Comenzamos en el interior de una cueva y nuestra misión final consiste en lanzar un cohete, para lo cual es fundamental ir efectuando numerosas tareas fundamentales que, a la postre, conforman el esqueleto jugable que propone esta obra de Epic Games.

La acción y los disparos son uno de los principales ingredientes.
Nuestra meta es acabar con una horda de monstruos llamados Cáscaras (Husks) y otras variantes más que han acabado con la inmensa mayoría (el 98% aproximadamente) de la población.

Para acabar con ellos es necesario usar diferentes armas que, salvo la primera (una pistola muy básica), debemos ir encontrando o, mejor aún, fabricando.
Precisamente aquí encontramos otro de los factores clave que exhibe Fortnite y que al menos para nosotros nos parece el más importante de todos: el crafteo.

Al más puro estilo Minecraft y como otros muchos clones del mismo también han expuesto antes, es posible ir recabando elementos base y recursos de todo tipo procedentes de los objetos que nos rodean.

Rocas, vallas, coches, árboles, tractores y todo lo que sea susceptible de ser reducido con nuestro pico nos proporcionan materiales como madera o metal, los cuales se usan para crear todo tipo de objetos y armas.

Es posible crear objetos de todo tipo, desde armas a construcciones básicas como puertas o incluso trampas para los rivales.

¿Necesitamos una katana para acabar con una horda de enemigos que se cierne sobre nosotros? Hecho. ¿Nos toca crear una escalera de madera que nos permita acceder a una zona elevada de los escenarios de otro modo inaccesible? En un instante la tenemos siempre que tengamos los recursos necesarios.

Aun así puede que lo más divertido sea crear trampas, una actividad tan divertida como vital cuando nos toca enfrentarnos a los monstruos. Como si se tratara del modo Horda tan famoso de la saga Gears of War (que fue creada por Epic Games, no lo olvidéis), otra de las ideas que se han integrado en este título es precisamente la que está ligada a la supervivencia, siguiendo la estela marcada por juegos como DayZ, Left 4 Dead y demás producciones similares que actualmente inundan el mercado del videojuego.

Los momentos más estresantes llegan cuando nos atacan decenas de criaturas a la vez durante breves instantes.

Cada cierto tiempo y en función de la misión y del lugar en el que nos encontremos es necesario aplacar y sobrevivir a ataques masivos de monstruos que suelen tener una duración limitada de pocos segundos o minutos (depende de cada caso). Y la mejor forma de aplacar estas avalanchas de rivales es preparando el terreno previamente y colocar trampas estratégicas en todas las zonas que creamos oportunas. Las hay de suelo, techo y paredes (al menos en la versión que hemos probado) y existe una variedad más o menos amplia de ellas, desde una especie de tablones de pinchos letales a ametralladoras automáticas y demás elimina-monstruos.

Y por si no fuera ya suficiente, a todo lo que os hemos comentado hasta ahora se une el factor RPG, muy presente en esta producción. Para empezar el juego incluye varias clases distintas de personajes, cuatro en concreto (ninja, soldado, constructor y outlander), ofreciendo características únicas como doble salto para el ninja, mayor capacidad ofensiva para el soldado, etc. Cuanta más experiencia vayamos adquiriendo, mayores habilidades iremos obteniendo y también iremos aumentando nuestras estadísticas.

Lo suyo es seleccionar la que más se acerque a nuestro estilo de juego o, también, aquella que pueda servir para complementar a los personajes escogidos por el resto de usuarios.

De esta forma y a pesar de que esta aventura puede ser jugada y disfrutada en solitario, el modo cooperativo para cuatro jugadores es la razón de ser de esta obra y, a nuestro entender, la mejor forma de sacar todo el jugo a sus posibilidades jugables.

Siguiendo con la vertiente RPG, también es necesario ir interactuando y charlando (en inglés con textos español) con otros personajes, los cuales en muchos casos nos piden ciertas tareas complementarias.

Y no sólo eso ya que si conseguimos ir encontrando a los escasos supervivientes que andan diseminados por los fondos, podremos obtener recompensas interesantes… y lo más importante, formar un escuadrón de aliados o héroes que nos ayudarán en nuestras misiones.

Todavía es pronto para conocer si esta apuesta tan variada terminará convenciendo a los usuarios de PS4, Xbox One y PC, algo que iremos viendo en los próximos meses.